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acerca de...

En el año 2.000, Claudia comenzó este oficio. Se dedicaba hacía 5 años, a realizar ornamentación de espacios para Bodas y otros compromisos. Y un día, una novia, cuando ya iba saliendo de la iglesia con su flamante esposo y entre abrazos y felicitaciones de familiares y amigos, me devolvió el ramo y me pidió que lo secara y enmarcara en un cuadro. Apenas le pude comentar que yo no sabía realizar ése oficio. Con una sonrisa, no le importó y mientras se subían al auto con mucha rapidez, al vehículo decorado también por mi, me contestó: "Yo confío en ti". Y desde ése día sin más, comencé con Ramo Eterno, oficio que aunque parezca sencillo, no lo es, pues hasta el día de hoy sigo aprendiendo de flores y follajes, ya que sólo probando y conociendo, se aprende éste oficio; o por lo menos, quien escribe lo ve así.

Ramo Eterno no pretende hacerse rico; solo hacer lo que se ama.